Cocinera vocacional y experta profesional, María
Antonia es la encarnación de los valores tradicionales
de la buena mesa en Asturias.
Conocedora como nadie de las excelencias culinarias
de la región, desde muy pequeña su afición
la ha ido encumbrando, por su obra, hasta los más
altos peldaños de la cocina.
Sus postres, famosos en toda la Cuenca, no son más,
que una fiel muestra de lo que a sido y es, gracias a
personas como ella, la COCINA con mayusculas.